13 cosas que no te dicen sobre el cáncer como paciente o familiar

Tener cáncer no implica un mismo proceso para todos los pacientes diagnosticados, pero algunas de las cosas que se descubren en el transcurso de la enfermedad son comunes.

Según cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2020 se diagnosticarían más de 277.000 casos de cáncer en España.

Los más comunes, el colon y rectocáncer de próstata y cáncer de mama: 44.000, 35.000 y 33.000 casos, respectivamente. Mientras, entre los niños, adolescentes y jóvenes se incrementan las cifras de hepatoblastoma, relacionados con la obesidad y el colon.

La gran mayoría de los misterios que se evidencian mientras avanza el cáncer, se centran en cuán capaz eres de hacer muchos de los esfuerzos que nunca te habrías imaginado o que directamente creías que no harías.

Pero también cómo afrontar las ayudas, cómo decírselo a los familiares y amigos y cómo alentarte a ti mismo a conseguirlo.

Estos son 13 de los efectos que el cáncer también provoca en sus pacientes, aunque a algunos les tome más que a otros.

Puedes identificar si algo anda mal en tu organismo

Aunque no te pongas en lo peor, tu cuerpo suele mandar señales de que algo no anda bien en él. Algunos de estos indicios son silenciososotros más evidentes.

Cuando tu organismo empiece a funcionar de forma irregular, que sientas que cambia tu ritmo de ir al baño, las comidas que antes te sentaban bien o dolores extraños, consulta a tu médico de cabecera.

Cómo decírselo a la gente

No necesitas un manual para decirle a tus amigos y familiares que te han diagnosticado un cáncer, pero no es la parte más fácil ni agradable.

Sobre todo, porque puede que necesites un tiempo para asimilarlo y enfocar de forma positiva el proceso que tendrás que superar.

Además, es buena idea implicarles en el proceso, con reuniones o eventos especiales entre tus etapas —como paciente también se agradece—.

La respuesta de los niños pueden sorprenderte

Annabel Wood, una mujer paciente de cáncer de mama, cuenta a Prima que hay algunas cosas que sólo se conocen mientras transcurre la enfermedad.

Una de ellas es que tu relación con tu pareja podría fortalecerse, y que los niños podrían darte a ti mismo una lección.

Uno de sus hijos se echó a llorar de inmediato, mientras el otro se tomó su tiempo para asimilarlo. Estos pueden necesitar que expliques mejor qué implica tener cáncer, algo para lo que igual tú mismo no estás preparado.

Podrías sentirte más creativo

La paciente destaca que su creatividad fue uno de los efectos «positivos» del transcurso.

«Un amigo que había tenido cáncer me dijo que escribir un blog ayudaría, y un día cuando me quedé sin nada que hacer en el hospital, cogí mi móvil y comencé a escribir. Descubrí que no solo me encanta escribir, sino que también soy bastante bueno en eso«, cuenta.

Que sea del «tipo bueno», no ayuda a afrontar mejor la enfermedad

De acuerdo con WebMD, los cánceres «de tipo bueno» o tumores no malignos, pueden ser igual de difíciles de tratar, aunque las perspectivas sobre los resultados sean buenas. Como amigo o familiar, es mejor no destacar esta característica. Según Wood, los tratamientos pueden ser un shock.

Algunas partes del tratamiento pueden ser impactantes

Wood no esperaba que le tatuasen antes de recibir radioterapia, con el objetivo de alinear la máquina del tratamiento.

Además, su organismo desarrolló una condición conocida como linfedema, con la que se hinchó el lado izquierdo de su cuerpo.

Mientras, la quimioterapia fue más fácil de manejar. Pero no para todos se respetará el mismo orden.

Desarrollarás un respeto diferente por tu cuerpo

«La quimioterapia es muy dura para tu físico, pero después de cada ciclo puedes sentir que tu cuerpo se repara y no se rinde«, resalta Wood.

Además, algunas partes de él podrían cambiar y las secuelas escribirán una historia diferente.

No comparar

Cada caso es un mundo, no sólo para aquellos que padecen cáncer. Esta podría ser una regla general para los que sufren una patología preexistente o incluso puntual.

Intenta no caer en la trampa de la comparación, aunque hayas pasado por el mismo diagnóstico y tratamiento con anterioridad, recomiendan desde WebMD.

Debes tomar el control sobre la caída del cabello

Tras los tratamientos, puede que sea una de las primeras cosas que se te vengan a la mente: la caída del cabello.

Conociendo dicho evento, puedes tomar decisiones por adelantado. Cuando empiece a caerse, si es que lo hace, podrías incluso rasurar todo tu cuerpo —como lo hizo Wood—.

Te volverás más perseverante que nunca

«Nada es imposible una vez que se ha enfrentado uno al cáncer», dice Wood, que escribe un blog y hace campañas de apoyo

La experiencia ya no te asustará como antes —aunque siempre temas recaer—, los tratamientos, los cambios y la incertidumbre superada, te harán más duro que nunca en cuanto a perseverancia se refiere.

Si estás al otro lado, ofrece la ayuda acertada

No todo el mundo es igual de receptivo para recibir cualquier tipo de ayuda. Ni siquiera todos la necesitan de la misma manera.

Pregunta si puedes ayudar, qué necesita y, a ser posible, habla con esa persona sobre cuán pendiente quiere que estés.

Puede que prefiera que no le estés preguntando todos los días y tomar él la iniciativa de hablar cómo se siente.

Haz las conversaciones más amenas que de costumbre, si cabe

No todo gira en torno a la enfermedad del paciente, distraerse, inspirarse y motivarse con cosas nuevas le ayudarán a afrontar con mejor ánimo las complejidades que se presenten.

Ayuda mucho compartir cosas nuevas, contarle tu vida diaria incluso, pero nunca abrumar.

No des consejos médicos

Como en el punto anterior, comparar no ayuda ni tiene por qué ser acertado. Ni siquiera la experiencia previa te da el poder de asesorar a alguien que ya recibe atención médica.

De pedírtelo, ayúdale a investigar. Pero siempre es mejor consultar con su especialista.

Kamila Barca