Negocio capitalizado, negocio próspero. Si piensas que tu negocio no está capitalizado lee esto…

Suele ser habitual que cuando pensamos en un negocio capitalizado lo relacionamos con dinero y con recursos financieros pero tu negocio cuenta otros capitales que te ayudarán a lograr lo tú deseas y quieres.

Fíjate en cómo define la Real Academia Española como capital: Hacienda, caudal, patrimonio, o cuando se refiere a economía dice, en el balance de una empresa, diferencia entre el activo circulante y el pasivo a corto. Y también, perteneciente o relativo a la cabeza.

¿Qué interesante esta última definición, no te parece?

Pues sobre esto es sobre lo que hoy quiero hablarte. Hace unos meses, en un evento que realizamos en la EEMyN sobre Marketing de Alianzas, un buen amigo, cliente y colega, Andrés López, nos hablaba de otros capitales con los que cuentan las personas y en lo que no ponemos, en ocasiones, la suficiente atención.

Tú, como profesional, empresario o emprendedor, cuentas con otros capitales muy importantes para desarrollar y expandir tu negocio… cuentas con 5 tipos de capitales para tu negocio. Veámoslos:

Capital Financiero

Este es en el que habitualmente ponemos atención y es aquel que nos permite generar ingresos y acometer las inversiones necesarias para consolidar nuestro negocio.

Capital Temporal

Tú cuentas con “tiempo” para poder llevar acabo las acciones necesarias relacionadas con tu negocio, y también, para disfrutar, pasarlo bien y dedicarlo a tu familia, amigos, y por qué no, a ti mismo.

Capital Intelectual

Es el que te permite aprender cosas nuevas, compartir lo que sabes, mostrarte como profesional experto o especializado y como persona. El capital intelectual es un activo intangible pero muy valioso.

Capital Social o Relacional

Todo negocio ha de contar y necesita relacionarse. Mejor dicho, los negocios son impersonales, toda persona que desarrolle un negocio tiene que relacionarse con sus públicos objetivos: socios, accionistas, colaboradores, proveedores, seguidores, y por supuesto, con sus clientes, y con aquellos que pronto se convertirán en clientes… Esos potenciales clientes que forman nuestra comunidad de seguidores, a los cuales compartimos nuestro conocimiento y sabiduría para ganarnos su confianza y credibilidad.

Capital Espiritual

“Consiste en aquello que enriquece los aspectos más profundos de nuestra vida. Se trata de aquellos aspectos vinculados a valores universales, profundos. A motivaciones elevadas que influyen en nuestra vida y trabajo” (Profesora Gabriela Gardié).

Aquí es donde radica lo que somos en esencia: nuestra personalidad, los valores, las creencias, los pensamientos, emociones, y todo aquello que nos permite mostrarnos al mundo como como somos.

Ahora te invito a que reflexiones sobre estos capitales, y te respondas a la pregunta de con qué capital para tu negocio cuentas para progresar.

No sólo es cuestión de dinero la variable que te va a ayudar a desarrollar tu negocio, eres tú en conjunto…

  • El tiempo que dedicas a las acciones para contribuir e inspirar a tus clientes
  • Lo que sabes, tus experiencias y los talentos que has adquirido
  • La calidad de tus relaciones y cómo interactúas con ellas
  • Y lo que tú eres como persona y profesional
  • ¿Cuánto tiempo vas a esperar a capitalizar tu empresa y mostrarte al mundo?

Te invito a que no pierdas ni un minuto más y reflexiones sobre estos 5 capitales con los que cuentas y empieces a mostrar todo tu valor. Ya me contarás con qué capital para tu negocio cuentas.

Un artículo escrito por Lola García Gomez