Todos encontramos cierta comodidad pero sobre todo, seguridad, en mantenernos en un mismo sitio, con ciertas personas a nuestro alrededor o adoptando cierta personalidad.

Si eres una persona tímida, seguramente habrás decidido hace ya mucho tiempo evitar situaciones que te hagan sentir incómodo bajo cualquier costo sólo para poder sentirte seguro.

Pero también puede que seas una persona extrovertida, y simplemente te quedas en un mismo sitio o haces siempre las mismas cosas por la seguridad que eso te proporciona.

Te voy a poner un ejemplo: yo actualmente vivo en la capital de mi país, pero en realidad soy proveniente de un pueblo a varias horas de aquí.

Lo que piensa la mayoría de las personas de mi pueblo es quedarse allí por la tranquilidad y la paz que ese lugar les da.

Eso es su zona de confort.

Sin embargo, la buena noticia es que  eres diferente a esas personas; ellos saben que si no prueban cosas nuevas, nunca mejorarán en su vida. Pero les da igual.

En cambio, tú has llegado hasta aquí porque sabes que ahora mismo estás atrapado en tu zona de confort, pero también tienes un gran deseo por salir de ella y empezar a vivir de verdad.

Sabes que aunque estar en tu zona de confort te ayuda a sentirte seguro, también te limita bastante y está impidiéndote hacer muchas cosas con las que llevas años soñando.

Yo también era así, y por eso, cuando me gradúe de preparatoria, decidí venir a estudiar a la capital.

No lo hice porque la ciudad fuese mejor: lo hice para salir de mi zona de confort y convertirme en una persona más fuerte y con menos miedos de lo que lo era cuando vivía en mi pueblo natal.

Tú también puedes romper esas cadenas si quieres. De hecho, estar aquí leyendo esto significa que tienes ganas de conseguirlo y ya has dado el primer paso para hacerlo.

Y por eso aquí abajo te voy a dar todos los pasos y consejos que necesitas para lograr salir de tu zona de confort, y vivir sin miedo aprovechando todas las oportunidades que se te presentan.

¿Qué es estar en la zona de confort?

Estar en una zona de confort es más que nada, un estado mental donde te sientes bien y seguro. En ella, no pensamos en cambiar nada de nuestras vidas, Pero estar a gusto con todo no necesariamente es bueno.

Cuando sientes miedo o ansiedad por algo, sueles entrar en una burbuja (para ponerlo más gráfico), con el objetivo de alejarte de esas sensaciones y quedarte en un estado que realmente no es exactamente “bien”, sino conformista.

Para ponerlo de una forma bastante simple, hay varios casos de zona de confort.

Por ello esta no consiste solamente en un sitio como tal sino también en una o grupo de personas e incluso, adoptar cierta personalidad.

En el caso del sitio, es muy parecido a la historia que te conté sobre mí en el inicio. Alguna vez debiste sentir que no encajabas en un lugar.  En mi caso, para mí era la escuela de danza a la que solía asistir cuando pequeña.

Odiaba ir a ese sitio y en general, a lugares con demasiada gente. Por lo que cada vez que llegaba a mi casa y podía simplemente recostarme en la cama de mi habitación, para mí ese era el mejor lugar del mundo.

Creo que para la mayoría lo es hasta cierto grado.

Pero más allá de descansar, era porque dentro de esas 4 paredes me sentía bien, segura, sin necesidad de pensar en algo más. Era mi zona de confort.

En algún momento tuviste un lugar al que corriste o visitaste con frecuencia, donde no sentías ansiedad ni estrés.

Cuando se trata de una o varias personas, es porque debes tener un grupo de amigos con el que te lo pasas todo el tiempo o son los únicos con los que realmente decidirías salir.

No tienes que sentirte mal por ello, yo durante todos estos años he tenido casi un mismo grupo de amigos hasta que entré a la universidad y creé uno nuevo.

Estas mismas personas siguen siendo con las que me siento realmente cómoda al hablar.

Aún así, hay una sola cosa que no hago a pesar de sentirme cómoda con ese grupo de amigos: dejar de hablarle a otros sólo porque me siento segura, en mi zona de confort.

Estás dependiendo mucho de esa o esas personas si lo piensas con cuidado. ¿Realmente quieres hacer eso?

Por último, alguna vez debiste conocer a alguien muy reservado o incluso un poco agresivo.

En muchas ocasiones cuando las personas adoptan una personalidad que suele mantener a las personas lejos de ellas o a cierto margen, es porque no se sienten cómodas relacionándose con otros o estar en cierto entorno.

Por ello, mantienen una actitud que los haga sentir cómodos y seguros para así no tener que forzarse a abandonar su zona de confort.

Yo solía ser un poco agresiva al ser adolescente, pero era únicamente porque me gustaba estar sola,mantenerme en un ambiente tranquilo y solía adoptar esa actitud para mantener a las personas un poco más alejadas de mi zona de confort.

Puede que te juzguen si tienes una personalidad difícil, pero estoy segura que la razón principal por la que eres así es para poder sentirte seguro y cómodo.

Mientras haya algún detalle, sitio, persona o cualquier otro factor que te haga sentir seguro, siempre estarás dentro de una zona de confort si eso te está impidiendo hacer nuevas cosas, que por el simple hecho de estar en ella, no quieras experimentar cosas distintas.

 

3 ejemplos de zona de confort

El ejemplo más común de zona de confort es el de quedarse en el mismo empleo durante años. Incluso quizás a ti mismo te ha pasado esto, pero hasta que no lo has leído, no has sido consciente de ello.

Sé que hay empleos increíbles, envidiables y que te hacen querer quedarte allí el resto de tu vida, pero pienso que siempre hay mejores oportunidades.

Es normal sentirse algo inseguro al cambiar de empleo, pero hay un pensamiento que caracteriza el hecho de que estés en una zona de confort al tratarse de este punto: que pienses que no hay necesidad de poner en riesgo lo que ya tienes.

Posiblemente no sepas reconocer la diferencia entre comodidad y querer. Si te gusta tu empleo y amas lo que haces en él, eso es una cosa.

Pero si la única razón por la que no vas y tomas la oferta que te ofrecieron es por sentirte simplemente cómodo donde estás, entonces sólo te sientes en tu zona de confort.

He visto muchas personas rechazar empleos que por donde lo vieras, eran mejores opciones al actual pero por simple comodidad y no querer arriesgar ese sentimiento, declinaron las ofertas.

Otro ejemplo con el que de hecho estoy muy familiarizada, es seguir viviendo en el mismo lugar o casa sólo por miedo de que no seas capaz de costear los gastos de tu nuevo hogar o no haber vivido en esa zona anteriormente.

Te quedas en el mismo sitio porque sientes la seguridad de que puedes vivir bien en ese lugar como los últimos años y eso evita que quieras probar nuevas experiencias.

Y el último ejemplo: estar interesado en alguien pero no acercarte o hablarle a esa persona por miedo a que te rechace.

Como dije anteriormente, estar en una zona de confort se relaciona mucho con el miedo que sientes al intentar nuevas cosas, a alejarte todo el tiempo de la ansiedad.

Si no te sientes confiado, seguro y relajado, dejarás de probar e intentar cosas nuevas para mantener esas sensaciones en el estado o lugar que te encuentras ahora pero evitando a la vez, otras experiencias.

10 motivos por los que debes salir de tu zona de confort

1. Superarás tu miedo

Si te mantienes en una zona de confort, es porque le tienes miedo a algo o alguien en tu entorno, y mientras más tiempo te mantengas en ella sólo estarás evitando el problema principal.

Mientras estés tapando o evitando hacerles frente, lo único que irás creando con el tiempo son más miedos e inseguridades.

El miedo crea un círculo vicioso, al tenerlo simplemente no intentas algo nuevo y con el paso del tiempo es como un pequeño tumor en tu vida, va creciendo haciéndolo cada vez más difícil de extraer.

Sentir miedo a lo desconocido, es el temor más común que existe así que el hecho de que esté ligado en gran escala al encerrarte a ti mismo en una zona de confort es totalmente común.

Si decides salir de ella, notarás que en todo ese entorno o miedos que sentías por ciertas cosas, son insignificantes y que el mar de oportunidades que se presentan ante ti, son mucho más valiosas.

Créeme, apenas des una pequeña probada a lo que es vivir sin miedo e inseguridades cuando intentes algo que te has cohibido de hacer durante todo este tiempo, no podrás parar.

Descubrirás que estar en esa zona de confort, en efecto, sólo te hace auto destruirte.

2. Serás más independiente

Cuando te encuentras en una zona de confort, eres muy dependiente de una persona, lugar o incluso personalidad.

Si necesitas estar con alguien o en un sitio específico, significa que dependes totalmente de ese algo para sentirte relajado, cómodo y seguro.

Lo mismo ocurre cuando adoptas una personalidad o actitud diferente.

No puedes vivir toda tu vida dependiendo de un tercero para poder sentirte seguro ya que no sabes en qué momento eso podría desaparecer o traerte consecuencias.

Si eres dependiente de algo, sólo estás viviendo una vida con ataduras que tú mismo te impusiste.

El hecho de tener algo en qué apoyarse a tu lado no consiste en recaer todos nuestros sentimientos y seguridad en ello, debe representar solamente un soporte.

Por ello, debes salir de tu zona de confort y crear más confianza en ti mismo para lograr ser independiente.

Sé que puede ser difícil desprenderte de eso que te ha hecho sentir seguro durante mucho tiempo, pero ¿no te gusta la idea de ser un poco más independiente y no sentirte inseguro todo el tiempo?

Necesitas desprenderte de tus padres, como lo hacemos todos los hijos con el tiempo.

Imagina que tu zona de confort es como otro papá o mamá del que dependes más de lo que deberías y debes dejar ir con el tiempo para lograr ser independiente y avanzar en todos los aspectos de tu vida.

No lo notarás, pero ser dependiente te cierra muchas puertas. Si quieres crecer, primero debes estar dispuesto a abandonar tu zona de confort.

 

3. Disfrutarás más la vida

Imagínate una vida libre de ataduras mentales, físicas, dependencias. Una que puedas vivir sin miedos e inseguridades.

Salir de tu zona de confort te ayudará a lograr vivir de esa manera.

Como ya dije, estar en una zona de confort te limita mucho a la hora de aprovechar nuevas oportunidades y probar nuevas experiencias. Es como una jaula imaginaria.

Si desapareciera esa jaula o comenzaras a sacar de a poco tu cuerpo de ella, podrás sentir cada vez más la vida en toda su expresión.

No necesitas negarte a ti mismo hacer ciertas cosas, tienes que disfrutar la vida en todo su esplendor.

Tienes que enfocarte en que la zona de confort es un limitante, que aunque se sienta bien estar en ella,sólo te lleva pasos atrás cada vez que decides entrar en ella o no aceptar el hecho de que estás en una.

Desde que dejé de refugiarme tanto en mi hermano mayor y comenzar a ser un poco más abierta al mundo, salir con otros y no sólo con él, disfruto todo mucho más.

No digo que dejé de estar con él o compartir experiencias, pero es por elección, porque quiero hacerlo, no por una necesidad constante de estar con él para poder sentirme segura y cómoda.

Nuevamente, libera las ataduras que no te permiten disfrutar tu vida al máximo.

 

4. Aprenderás a decir sí

Cuando dices “no” a algo, estás un poco predispuesto a decirlo simplemente porque la opción o posibilidad sale de tu zona de confort.

Entiende algo, las respuestas tan básicas como un sí o no, están sumamente influenciadas por la seguridad que sentimos y a su vez, la confianza.

Por lo que si te encuentras en tu zona de confort, siempre dirás que no a algo que sale de ella y solamente sí, a lo que entra en esta.

Cuando desprendas ese factor que condiciona tus respuestas, aprenderás a decir sí y no porque quieres y no como algo condicionado.

No sólo eso, muchas veces al estar en tu zona de confort, puedes llegar a ser un poco más agresivo en cuanto a cómo das tus respuestas.

He conocido muchas personas que al proponerles algo fuera de su zona de confort, su negativa suele ser mucho más agresiva o incluso hiriente.

Puedes decir lo que quieras, el problema es cómo lo dices.

Si sales de tu zona de confort, gran parte de esa característica irá despareciendo con el tiempo y no sólo dirás que sí o no cuando quieras, sino que también aprenderás a cómo decirlo de la mejor forma.

Por otro lado, muchas veces la respuesta que buscas no es necesariamente la fácil. La que te lleva a decir sí o no de forma inmediata.

La respuesta acertada es en la mayoría de las ocasiones, la que encuentras más difícil, la que no escogerías por simple comodidad o seguridad.

Así que libérate un poco y al salir de tu zona de confort, podrás pensar con mejor claridad la respuesta correcta y el hecho de escogerla porque también quieres y no sólo por comodidad.

5. Te sentirás capaz de todo

Como en sí, la zona de confort es un limitante, sueles sentirte aún más reprimido en cuanto a tus capacidades y lo que realmente puedes hacer o no.

Si no intentas algo, no sabrás si puedes o no hacerlo.

Te limitas a ti mismo y no confías del todo en tus capacidades porque crees que eres menos capaz de lo que realmente eres.

Honestamente, he trabajado de muchas cosas distintas a lo largo de mi vida y en muchas ocasiones he pensado: ¿realmente puedo hacerlo?

Hay veces que simplemente se presenta la oportunidad de algo nuevo y que sería increíble para nosotros.

Si sientes que no eres capaz, es sólo un estado de comodidad y seguridad, de confort. Por eso debes intentarlo.

Incluso si fracasas, eso te enseñará en qué debes mejorar y conocer realmente tus límites para así poder ampliarlos y comenzar hacer más cosas de las que no te creías capaz.

6. No limitarás tu creatividad

Cuando vivimos nuevas experiencias, nos rodeamos de otro tipo de entorno, personas, lugares; nuestra creatividad puede volar mucho más.

Si te mantienes en la rutina día tras día, no hay forma de que tu imaginación sea mucho más amplia si no le has dado la oportunidad de crecer.

Me gusta compararlo como cuando lees un libro.

Si siempre escoges el género thriller, misterio, crímenes, es lógico que tu mente procese mucha más información de ello y lo que se te ocurra se base a esa lectura.

El problema de quedarte siempre con un mismo género, es que no expandes tus conocimientos ni refrescan tu mente con nuevas ideas de otros escritores de diferentes géneros.

No digo que no puedas tener un género favorito, pero ábrete siempre a probar lectura distinta, ya que si decides escribir, como un ejemplo, siempre estarás propenso a hacerlo sobre una sola cosa constantemente.

Todo lo que haces te trae ideas, expande tu imaginación pero sobre todo, tu creatividad.

Por eso es importante que des un paso fuera de esa zona y así puedas ser mucho más creativo; serlo te ayudará  en el camino de la vida, tanto para disfrutarla como crecer en todos los aspectos.

7. Conseguirás nuevas habilidades

Al probar algo nuevo te dará la posibilidad de adquirir mejores hábitos así como nuevas destrezas o mejorar las que ya tienes.

Si te la pasas encerrado en tu habitación durante todo el día, quizás ir por una caminata aunque sea una vez para cambiar esa rutina te hará crear un hábito de hacerlo diariamente o durante varias veces a la semana.

Hay algunos que te frenan pero así como hay estos, también encontrarás todos aquellos que te hacen avanzar cada día.

Por lo que una vez que salgas de tu zona de confort, crearás en su mayoría, hábitos muchos mejores quebenefician tu bienestar y seguridad sin necesidad de encerrarte en esa jaula limitante.

Por otro lado, hay personas que nacen con talento en algo, pero no hay nada que no se pueda hacer si intentas todo para conseguirlo.

Si quieres hablar un idioma distinto, estudia. Puedes adquirir cualquier habilidad mientras dejes de limitarte quedándote en tu zona de confort y no querer salir de ese sitio.

Si lo único que haces estando en ella es jugar pero te gustaría aprender a tocar la guitarra, sólo te retiene la comodidad que sientes quedándote como estás.

Anímate a aprender nuevas cosas y obtener hábitos que la zona de confort te impide desarrollar y serían una mejoría para tu vida.

8. Confiarás más en ti mismo

Aunque la zona de confort te haga sentirte mejor y con mayor control en tu vida, en realidad sólo reduce tu autoestima y la seguridad que sientes en un ámbito general.

Debes ser capaz de sentirte a gusto y seguro en la mayoría de los lugares y personas que te rodean.

Tener buen autoestima y sentirse seguro no debe estar limitado a una sola condición, a una única zona, tiene que estar implementado y que se note en el resto de las cosas de tu alrededor.

El problema es que al no hacerle frente a las situaciones que te hacen sentir incómodo con el tiempo sólo ocasiona que te sientas frustrado e incapaz de hacer algo tan simple.

Puedes estar bien en el segundo que decides no hacer algo, pero con el tiempo no puedes negar que te frustra aún más no haberlo hecho.

Así que para poder mejorar tu autoestima necesitas confirmarte a ti mismo de que eres capaz de eso que piensas que no, de superar y alcanzar un logro.

Cuando consigues lo que quieres o logras un cometido, te tienes mucha más seguridad y confianza lo que se resume en una mejoría de tu autoestima.

9. Serás más sociable

Una de las primeras consecuencias de encerrarte en tu zona de confort, es la escasa habilidad social que desarrollas.

Sea cual sea el motivo de tu zona de confort, la mayor parte del tiempo se ve incluido en una pequeña parte, el mantenerte a distancia de personas que no forman parte de tu entorno.

Dudo que muchas veces te hayas animado a hablarle al nuevo de la clase o al de la cola del supermercado.

Tu zona de confort limita tu comunicación, no importa si es en un grado alto o bajo, lo cierto es que ser sociable siempre se ve atrapado en las ataduras que crea tu zona de confort.

Déjame darte un secreto, muchos aman a una persona comunicadora y que le gusta hablar espontáneamente.

 

A lo que quiero llegar con esto, es que ser sociable te abre muchas puertas y no es sólo por querer tener más amigos.

A veces hay oportunidades que se presentan pero que están colocadas estratégicamente y dependiendo de cómo actúes, podrás conseguirlas o no.

Así que sal de esa zona de confort y así podrás abrir paso a ser sociable, no sabes qué puedes encontrar sólo por ser social.

10. Serás más flexible

Cuando pruebas algo nuevo y vas poco a poco experimentando nuevas cosas, con el tiempo también vas expandiendo la flexibilidad que tienes al tomar una decisión o intentar otras actividades y situaciones.

El principio de ser más flexible es muy parecido al de ser creativo.

Cuando te enfocas en un solo punto de vista, una sola situación o persona, dejas de ser más flexible en cuanto al resto que te rodea.

Te enfrascas en tomar siempre las mismas decisiones, ir a los mismos lugares, estar con solo un grupo de personas.

Si no eres capaz de ser más flexible, te quedarás estancado en todos los aspectos de tu vida.

Así que una de los motivos más importantes por los que debes dejar tu zona de confort, es poder ver la vida desde otros puntos de vista.

Para ponerlo mucho más simple, te vuelves una persona más adaptable y que le encuentra menos peros o problemas a algo.

Al ser más adaptable o flexible, te será mucho más simple enfrentar una situación difícil ya que te abres a más soluciones y opciones que se te presentan o puedes crear para solucionar tus problemas.

¿Cómo salir de tu zona de confort?

Para salir de tu zona de confort debes proponerte dar el siguiente paso, experimentar algo que normalmente te hace sentir incómodo o no muy seguro. Todo se trata de comenzar a alejar y abandonar tus miedos para así conseguir salir de la rutina que te mantiene encerrado en esa jaula.

El paso más difícil para salir de tu zona de confort, es el primero.

Siempre es más complicado tomar la iniciativa de comenzar algo nuevo, de experimentar y proponerte cambiar algo que ha estado arraigado durante bastante tiempo.

Pero cuando por fin das ese paso inicial, el que cambiará tu vida a partir de ahora, el camino a salir de tu zona de confort se vuelve mucho más sencillo y es más, hasta sentirás la necesidad de continuar.

Todo siempre suena más fácil decirlo, pero cuando te decides a iniciar tu jornada y estás por comenzar a salir, te detienes en seco y vuelven todos esos pensamientos de “imposible”.

También quiero decirte que se ve fácil mientras creas en que puedes lograrlo sin importar qué. Después de que das el primer paso, siempre es mucho más simple luego aunque eso siga teniendo dificultades.

Necesitas reconocer que estás en una zona de confort, que debes salir de ella y proponerte hacerlo. Y para eso, necesitas motivación principalmente.

Una vez estés preparado para comenzar el gran escape de esa jaula, debes recordar lo siguiente: no debes comenzar de forma brusca.

Los cambios pequeños que te hagan cambiar aunque sea un poco tu rutina son suficientes para salir de a poco de tu zona de confort. Por ejemplo, en lugar de ir en auto hasta tu trabajo, intenta de vez en cuando hacerlo caminando.

Levántate más temprano y sal a correr en lugar de dormir hasta el mediodía. Básicamente crear mejores hábitos.

Por otro lado, presionarte hasta cierto grado también es bueno. Cada vez que tengo un examen o estoy llegando a una fecha límite de entrega, trabajo mejor y más rápido.

Está comprobado científicamente que sentir un poco de ansiedad puede beneficiar de muchas formas el rendimiento y tu desempeño.

Así que no tengas miedo de alejarte de tu zona de confort y sentir una pizca de ansiedad ya que esa misma sensación, la puedes transformar en un estimulante que te ayudará a mejorar en todos los aspectos.

Si sientes un poco de esa sensación, ese estimulo, créeme que en poco tiempo querrás seguir dando pasos agigantados para salir totalmente de tu zona de confort.

Otra paso o forma muy fácil para ir saliendo de ella, es hacer lo opuesto a lo que estás acostumbrado hacer. No digo que si te ofrecen tirarte de un precipicio y lógicamente dirías no, ahora digas que sí.

Se trata en por ejemplo, una salida al cine o a cualquier lugar que no frecuentarías o no irías porque no te sientes seguro y cómodo.

Pues haz todo lo opuesto, en lugar de decir no, dí “sí quiero ir”.

Debes obligarte a ti mismo a salir de esa zona de confort, de experimentar lo que te has estado cohibiendo todo este tiempo y hacer lo opuesto o al menos cambiar un poco como normalmente actuarías, te ayudará a dejarla.

Por último pero no menos importante, busca el apoyo de las personas cercanas a ti. A veces la razón por la cual no logramos salir de la zona de confort es porque nos falta algo que tenga nuestras espaldas.

No está mal buscar ayuda de alguien más, de amigos o familiares. Yo por ejemplo, le pedí a mi hermano que dejara de pasar menos tiempo conmigo, que me dijera no más seguido, con el propósito de tener ese otro factor que me ayude en el proceso.

Recuerda, soporte, no dependencia.

Sé que puede ser complicado, pero es posible si aplicas todo lo mencionado poco a poco. Yo logré salir de mi zona de confort y así experimentar una mejor vida. Y sé que tú puedes y también lo sabes.

¿En qué situaciones sientes que deberías salir de tu zona de confort? Déjame un comentario aquí abajo y dime qué piensas.

Vía: Gananci