¿Por qué siento que no le importo a nadie?

Pocos pensamientos son más desoladores que tomar conciencia de que no le importamos a casi nadie. Detrás de esta sensación pueden esconderse realidades muy complejas en las que vale la pena detenerse.

“¿Por qué siento que no le importo a nadie?”Tomar conciencia de esta idea es poco más que una bofetada emocional, es quedar sumido en un estado de desasosiego absoluto y de ese tipo de soledad corrosiva que hace tambalear el equilibrio psíquico. Asimismo, no existe un pensamiento más destructivo que el de quien no se siente amado, apreciado ni valorado.

¿Qué se puede hacer ante esta realidad? En primer lugar, cuando alguien nos dice esta frase es necesario evaluar la realidad de la situación. Esto pasa, inevitablemente, por profundizar en la posibilidad de que quien nos haga esta aseveración esté sufriendo un trastorno depresivo. Estas ideas negativas e impregnadas por la amarga desesperanza son sin duda el reflejo de esta condición.

Por otro lado, tampoco podemos negar la evidencia. Somos una sociedad enferma de soledad y este sentimiento aumenta cada año, tanto en personas mayores como en las generaciones más jóvenes. Sentir que no le importamos a nadie es el lamento de quien carece de una red social valida, cercana y significativa. Lo analizamos.

Por qué siento que no le importo a nadie

Cuando alguien se pregunta a sí mismo “¿por qué siento que no le importo a nadie?” lo que experimenta es un elevado sufrimiento. Y, ante esto, no podemos volver el rostro. Es más, en ocasiones, este comentario puede ser especialmente doloroso para quien sí ama, aprecia y valora a quien está expresando esta idea en voz alta. En lugar de enfadarnos o de reprocharle algo, debemos tomar conciencia de varias cosas.

La primera es que esa persona puede estar atravesando un momento difícil. La segunda es que ese sentimiento lejos de ser infundado, sea real y el entorno no esté actuando de manera correcta. Es necesario, por tanto, analizar todo el contexto, ser valientes para evidenciar hechos que quizá estemos descuidando.

Los vínculos frágiles y el sentimiento de soledad real

La universidad de Pensilvania realizó un estudio en el 2016 para valorar qué entendemos por sentirnos amados. Los resultados evidenciaron una gran variabilidad sobre lo que es para las personas sentirse queridas, respetadas y validadas. Sin embargo, existían factores en común:

  • No sentir incertidumbre. Percibir que el afecto es constante, que no hay altibajos y épocas en las que se nos aprecia y momentos en los que se nos ningunea, es un factor esencial.
  • Otro elemento es la comunicación: que nos digan lo que significamos para alguien nos ofrece seguridad.

Sin embargo, una de las razones de por qué siento que no le importo a nadie es contar con vínculos frágiles. Ejemplo de ello es la familia que dice querernos, pero que no está cuando la necesitamos. Amigos que juzgan más que apoyan. Parejas que no duran o que sencillamente nos hacen sentirnos solos a pesar de tenerlos cerca.

El peso de los traumas no atendidos

Son muchas las personas que arrastran la marca de un trauma psicológico y esto eleva le percepción de soledad. El dolor no gestionado, tratado y manejado hace que sea complicado establecer vínculos sólidos.

Es más, en ocasiones, se exige mucho a una relación, se hace en un intento desesperado por aliviar las heridas del ayer con los vínculos actuales y eso no siempre funciona.

La sensación permanente de soledad es un hecho común en personas con un trastorno de estrés postraumático. Estudios, como el realizado en la Universidad de Tilburg (Países Bajos), avalan este hecho.

La depresión que no ves, pero que está ahí

Si llevas un tiempo preguntándote “¿por qué siento que no le importo a nadie?” cabe la posibilidad de que estés lidiando con una depresión. Sin embargo, las personas no siempre somos conscientes de ello, nos familiarizamos con el sufrimiento y hacemos costra. Arrastramos esas emociones cargadas de frustración, tristeza, amargura y soledad en silencio durante meses sin actuar.

Es importante conocer cuáles son los síntomas asociados a una depresión, para dar el paso y solicitar ayuda profesional:

  • Pérdida de la motivación y el placer (anhedonia). Dejamos de disfrutar de aquello que antes nos apasionaba o interesaba.
  • Agotamiento físico.
  • Alteraciones del sueño: insomnio o dormir en exceso.
  • Sentimientos de enfado, de frustración y desesperanza.
  • Sensación de soledad y de culpa a la vez.
  • Necesidad de aislamiento.
  • Pensamientos cargados de negatividad.

¿Por qué siento que no le importo a nadie? La voz de la baja autoestima

Cuando le oímos decir a alguien “no le importo a nadie” lo que se evidencia, en ocasiones, es una autopercepción negativa. Dicho de manera sencilla, quien no se aprecia ni se valora tampoco se siente merecedor de afecto. Esa devaluación hacia uno mismo puede llegar a extremos problemáticos en los que llegar a creer incluso que uno no es digno de ser amado.

La baja autoestima es, en gran parte de los casos, el cercenador de muchas relaciones, porque con ella se acompaña la inseguridad y un buen número de creencias irracionales con las que boicotear todo vínculo.

¿Qué puedo hacer cuando tengo está sensación?

Cuando nos preguntamos “¿por qué siento que no le importo a nadie?” hay un sentimiento detrás que debemos tratar. Lo primero es clarificar qué lo motiva, qué está sucediendo realmente en mí y en mi vida para experimentar esa realidad tan desgastante.

  • Si mi problema es la soledad y la falta de relaciones significativas, tal vez esté obligado a realizar cambios. En la actualidad, y gracias a las nuevas tecnologías, podemos conocer personas con gustos afines. Busquemos relaciones que sean enriquecedoras y sinceras.
  • Tomemos conciencia de que somos personas dignas de amor auténtico, de ser valoradas, cuidadas y reconocidas. Si las figuras que nos rodean ahora nos traen más desaires que certezas, más problemas que instantes, felices tal vez debamos tomar decisiones.
  • Además de atender la calidad de nuestras relaciones, es fundamental que atendamos nuestra autoestima. La persona que se valora y se aprecia se siente digna no solo de ser amada, sino de recibir el mejor amor posible.

Por último, y no menos importante, si el hecho de sentir que no somos importantes para nadie es una constante (a pesar de tener a personas que nos aprecian) es esencial que solicitemos ayuda experta. En ocasiones, la sombra de los traumas no resueltos o las depresiones en encubiertas distorsionan por completo la visión que tenemos de nosotros.

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater